26 agosto 2016

SONORAMA 2016 (11-8-16) Aranda de Duero - MOLOTOV - TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO - 091 - DÚO DINÁMICO - TIGRES LEONES - ÁNGEL STANICH - RICARDO VICENTE


Sonorama crece, año a año y de forma controlada, pero se va haciendo cada vez más inabarcable si se quiere disfrutar de los interesantes  conciertos y divertidas sesiones dj del mediodía y la tarde en el bullicio festivo del centro de Aranda, y de los conciertos del recinto exterior de noche… y de madrugada. Imposible abarcarlo todo, así que esto es lo que El Confiscador de Sonajeros vió.
 
Lastima el jueves no llegar a Niño de Elche, en un horario poco digno para una de las propuestas más impactantes de este año, así que el inicio de esta crónica comienza con Ricardo Vicente en el escenario pequeño, el zaragozano presentó su último disco “Hotel Florida” demostrando un nivel compositivo en cuanto a melodías de voz y guitarras merecedoras de mayor audiencia. En el escenario… él a lo suyo, a interpretar  excelentes canciones para minorías selectas interesadas en artistas duraderos y de verdad al margen de modas y tendencias.  Las canciones de Ángel Stanich, sobre todo las más emblemáticas, parecieron perder fuello por el excesivo desgate sufrido estos dos últimos años de no parar, sonaron correctas pero en modo automático.

El Dúo Dinámico se presentó como pioneros del “indie” en España ¡en fin! decir simplemente que el repertorio de clásicos que interpretaron durante la primera media hora suficiente para esta crónica), sonó muy estándar, como si las estuviera tocando y cantando cualquiera… mientras, volviendo al escenario pequeño nos encontramos con “indies” de verdad, los madrileños “Tigres Leones”, guitarras destartaladas y baterías sincopadas que sonaron a ratos básicos y rotundos en otros momentos complejos y melódicos…en ambos casos al servicio de unas letras irónicas y lunáticas.

Llegó el momento para 091 y su “Maniobra de resurrección”, el regreso a los escenarios de los granadinos casi veinte años después de su último concierto.  Aparecieron de impoluto negro sobre el escenario, bien plantaos y con pocas palabras, las adecuadas entre canción y canción sin caer en la condescendencia.  Guitarras sobrias y rotundas a la vez que elegantes,  con un repertorio incontestable. Auténtica lección de rock.

Triángulo de Amor Bizarro comenzaron pasados de decibelios (confundiendo velocidad  con volumen), una vez solventado, se mostraron arrolladores una vez más, aunque con algunas de las canciones de su último disco “Salve discordia”  levantaron el pié del acelerador para demostrar que se pueden mover por otras sendas más densas y vaporosas.  Apabullante y buen concierto, aunque mejor en las canciones que cantó Isa.

Terminamos la jornada con Molotov y su viaje a los locos 90’, década en que  cimentaron su reputación en España con aquel “¿Dónde jugarán las niñas?” en el que basaron su repertorio. Se manejaron a la perfección en el escenario con constantes cambios de instrumento entre sus miembros y ofreciendo un apreciable revival de rock, metal, funky y rap que contentaron a un entusiasta público.


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